Archivo de la categoría: Denuncias

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Hemos puesto una queja ante al Instituto de la Mujer por la emisión, el pasado 23 de noviembre de 2012 del reportaje El sexo de los dinosauros porque banaliza la violencia hacia las mujeres, justifica la violencia machista y presenta a los maltratadores y asesinos como víctimas de la Ley Integral contra la Violencia de Género. Para que reciba el mayor número de quejas posible y actúe,  firma la carta a través de change.org

Este documental:

  • Presenta a las mujeres como objetos sexuales al servicio de los hombres.
  •  Presenta la violencia hacia las mujeres sólo en el ámbito de la pareja y como una consecuencia del divorcio, que perjudica más a los hombres que a las mujeres porque se deprimen más y llegan a suicidarse.
  • Asegura que hablar de violencia género (de los hombres hacia las mujeres) es “simplificar el problema, es cerrar los ojos al más etrenduoso fracaso de la estructura social de pareja. Las mujeres, aunque mucho menos violentas, no son menos agresivas. Hombres y mujeres deben entender el vínculo sexual de otra manera. Nadie es propiedad de nadie. Que nos abandonen, no significa que el mundo se acabe o perder la autoestima. La violencia es intolerable; los hijos pagan siempre”, dice literalemente.
  •  Se pregunta cómo dos personas “que se han casado libremente pueden terminar deseando tanto daño al otro como para acabar con su vida e incluso con la de sus propios hijos”, insistiendo en la falsedad de que la violencia de género es tanto de hombres hacia mujeres como viceversa.
  • Justifica la violencia hacia las mujeres e incluso el asesinato de mujeres por la “baja estima” que el asesino siente en el momento de matarlas, subrayando el ‘alto’ número de hombres que tras matar a su mujer o exmujer se suicida después, poniendo así a los asesinos prácticamente a la la misma altura que las mujeres a las que han asesinado.
  • Presenta a los maltratadores condenados (en la imagen están entre rejas) como víctimas de la Ley Integral contra la Violencia de Género. Con el argumento de que apenas ven a sus hijos y alegando que “muchas mujeres envenenan a sus maridos y no se suicidan después”, presentan a hombres que asesinan y/o pegan a sus mujeres (y muchos también a sus hijos e hijas) como los damnificados de un sistema que está en su contra.

Además: El reportaje traslada el mensaje de que el ‘matrimonio tradicional’ es la base de la sociedad y achaca la ruptura de las parejas a la aparición del divorcio y la visibilidad de las parejas homosexuales, presentadas como uno de los males que llevan al  declive de la sociedad. Lo hace manipulando el mensaje con el montaje de las imágenes y equiparando las multitudinarias manifestaciones del Día del Orgullo Gay con manifestaciones a favor de la ‘familia’, de escasísimo seguimiento de personas. De este modo, intenta que reinvindicación de cada lado parezca aclamada por un número similar de personas, algo totalmente falso pues el seguimiento de una y otra no merece ni comparación. Las manifestaciones por la familia son inexistentes al lado de las del Día del Orgullo.

Por todo ello:

  • Todos los mensajes que traslada El sexo de los dinosaurios son falsos. Las estadísticas que utiliza están manipuladas y no se puede permitir que ni el cadena pública ni en ninguna otra se emitan reportajes así, que malintecionadamente defienden a los maltratadores de mujeres mientras que ridiculiza a las mujeres maltratadas.
  •  Los contenidos de este largomentraje vulneran La Ley Integral contra la Violencia de Género, manipulan y banalizan todos los mecanismos de protección y asistencia a las mujeres maltratadas al presentar a sus maltratadores condenados como víctimas de este sistema.
  • Vulneran la Ley de Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres en varios artículos, especialmente el 36 y el 37 que mandatan a la cadena pública RTVE a no trasladar imágenes estereotipadas y a transmitir el prinicipio de igualdad de género en sus contenidos.
  • Vulneran el artículo 10 de la Constitución Española porque no respeta los derechos inviolables de la persona y viola varias leyes.
  •  Vulneran el artículo 14 de la Constitución Española que reconce que la ciudadanía española es igual ante la Ley, pues muestra a los maltratadores por encima de la Ley.

NO digas que te da igual.  Denuncia el reportaje El sexo de los dinosaurios en change.org ¡Gracias!

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Periodismo inclusivo, periodismo comprometido

Hace unos días, secundé la iniciativa de escribir al Defensor del Lector del diario El País para criticar el tratamiento que este periódico había dado a una noticia sobre violencia machista por los mismos motivos que esta Red de Periodistas escribió una carta al director del periódico La Verdad.

Conocí la iniciativa a través de la Coordinadora Epañola para el Lobby Europeo de Mujeres (CELEM) y vi en distintas redes sociales que muchas entidades y particulares enviamos la carta modelo propuesta por CELEM. Decía lo siguiente:

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Carta al director del periódico La Verdad

Consideramos que el artículo publicado el 20 de abril bajo el titular “Se enfrenta a 19 años de cárcel por agredir a su hijastra y abusar de ella, lesionar a su mujer y exhibicionismo” vulnera el respeto a las víctimas y carece del rigor informativo exigible a este tipo de noticias. El artículo describe con todo lujo de detalles vejaciones y agresiones que nada aportan a la información más que un morbo innecesario. Revictimiza a las víctimas: no sólo tienen que enfrentarse a un próximo juicio, también a la exposición pública de detalles que informativamente no son de interés. Sigue leyendo

Hemos firmado el Manifiesto feminista contra el Proyecto de Presupuestos Estado 2012

CONTRA EL RECORTE EN LOS PGE 2012, DE LAS POLITICAS DE IGUALDAD Y DEL ESTADO DEL BIENESTAR

Las organizaciones feministas abajo firmantes denunciamos que el Proyecto de Ley de Presupuestos del Estado para 2012 representa una regresión en la promoción de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres que los poderes públicos deben realizar en cumplimiento del artículo 9.2 de la Constitución.

El presupuesto para el Instituto de la Mujer y en general para la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, baja un 19,9%, porcentaje superior al del conjunto de los ministerios (16,9%) y el de la Delegación del Gobierno contra la violencia de género un 21,3%, pese a que el propio ministerio reconoce que de enero a 17 de abril de 2012 el número de asesinadas asciende a catorce.

Pese a reconocer que los artículos 17 y 18 de la Ley de Igualdad obligan a todos los gobiernos a aprobar un Plan estratégico de Igualdad y rendir cuentas de su aplicación, parece que este gobierno sólo va a dedicar el año 2012 a evaluar el plan del anterior, 2008-2011 (pág. 197) y a un plan sectorial de apoyo a directivas y empresarias, principalmente a través de las Cámaras de Comercio. Sigue leyendo

El gigoló español

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Hay en este país sesudos analistas que se encargan de reflexionar sobre las razones profundas que motivan los grandes acontecimientos en el orden político, social y económico. A ellos compete indagar en las motivaciones intelectuales de las decisiones importantes, los recortes de servicios públicos esenciales y de derechos de la ciudadanía adoptadas por el Gobierno español. Lejos de ser uno de esos expertos, me dejo llevar por los análisis más callejeros, los que no se elaboran en la atmósfera grave y pensativa del gabinete de estudios, sino los que se urden en el ámbito plural y apasionado de la peluquería, que gracias a no parecer inteligentes, es muy probable que resulten sensatos. ¿Y de qué se habla en la peluquería? ¿De sexo y meditación? ¿moda de primavera? ¿alisado japonés?… De algo muy sencillo: el presidente español se ha dejado llevar por la intuición de que al pueblo llano hay que facilitarle emociones que le hagan el mismo efecto que el alcohol sin perjudicarle necesariamente al hígado. Arropado por el efluvio fénico y santoral de un retrato de Juan Carlos I de Borbón, el presidente -casado con Elvira Fernández, mujer con fama de ser celosa de su intimidad, aficionada a los paseos, los viajes y la lectura– ha recuperado la vieja habilidad de gobernantes populistas al estilo Hugo Chávez, de excitar al pueblo llano con populistas colocones patrióticos, para cuyo objetivo servirá muy bien el control de  RTVE, y conseguirá producir en la muchachada española ese paroxismo que se obtiene con facilidad de la oratoria cuando sale demasiado caro destilarlo de la uva. A mi peluquero le parece que el presidente vive por las prisas del reloj. Por eso se pone cachondo de notoriedad y toma decisiones húmedas y voluptuosas. Es como si necesitase el tumulto casi obsceno del pueblo llano para sentirse aplaudido y deseado; como si al viciarse en la lascivia del poder hubiese descubierto que su destino histórico no es un retrato al óleo en el Congreso de los Diputados, sino una foto encaramada como un gigoló maduro en lo alto de un tonel.

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¿Qué os ha parecido? Quizá me he pasado un poco con la humedad, los instintos, la lascivia…? ¿O no? ¿Pensáis que es correcto hablar en estos términos de una persona por el hecho de no compartir sus decisiones? ¿de un presidente del gobierno?… ¿y si esa persona es una mujer?  ¿una presidenta? El columnista del periódico La Razón, José Luis Alvite, debe de pensar que sí. Debe de pensar que cuando no coincides, cuando no te gusta la decisión que toma una mujer, no es necesario razonar el porqué piensa de otra manera, ni consultar gente experta para argumentar el discurso. Para dejar claro que no está de acuerdo con una mujer, sobra con referirse a ella como una conejita de Playboy.

El texto que acabáis de leer criticando los recortes del Gobierno español y tildando a Mariano Rajoy de gigoló no es mío. Yo sólo he reproducido las palabras del artículo La conejita de Buenos Aires, publicado por Alvite el día 17 de abril de 2012 en La Razón. Eso sí, me he tomado algunas licencias, que he subrayado para que se identifiquen con facilidad. He tratado de adaptarlo a la realidad española y he cambiado a Cristina Fernández por Mariano Rajoy, a Argentina por España, Eva Perón por el rey Juan Carlos y, como veréis, poco más (la negrita de las frases del úlitmo párrafo tambien son mías). Mi intención con este “análisis” es criticar el artículo de Alvite y, por supuesto, invitar a la reflexión sobre el sexismo en los medios, en la política, en la vida. Si tenéis estómago, podéis leer a continuación la versión original pinchando aquí. Es un perfecto manual de cómo no se deben hacer las cosas.

Teresa García Espejo
Periodista, integrante de la RIMPYC-Red Madrid
@teresaKagnon


Dos trabajadoras de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México denuncian acoso sexual

Desde la Red Madrid respaldamos y pedimos apoyo para las dos compañeras periodistas que trabajan en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de México, que se han atrevido a denunciar la situación de acoso sexual y laboral que están viviendo. Esta es la carta escrita por las propias afectadas  ¡Denuncia y difunde!

CARTA DE PETICION DE APOYO

A LAS ORGANIZACIONES DE LUCHA,

A LAS COMUNICADORAS Y COMUNICADORES

A LA SOCIEDAD EN GENERA

P r e s e n t e

Por este medio, solicitamos su apoyo para la búsqueda de justicia ante el caso de hostigamiento sexual y laboral que sufrimos dentro de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).Somos dos mujeres profesionistas que tuvimos un desempeño intachable como trabajadoras del área de comunicación social del Organismo nacional. Desde que entramos a laborar allí, una dos años y otra un año 4 meses, fuimos víctimas de las conductas reprobables del Coordinador General de Comunicación y Proyectos, el Lic. Jorge Arturo Zárate Vite.

Como ocurre frecuentemente en estos casos, al principio fue difícil enfrentar la situación y asumir nuestro papel de víctimas. Agotamos la vía del diálogo, inútilmente creímos que el Coordinador dejaría de lado esos comportamientos. Afortunadamente, el momento de valor llegó y decidimos unirnos y denunciar. Nos reunimos con el Primer Visitador General, el Dr. Luis García López Guerrero y tratamos de hablar con Raúl Plascencia Villanueva, presidente de la institución, pero éste último se negó a recibirnos. Fuimos revictimizadas por nuestras propias autoridades.

Fue entonces que levantamos una queja ante el Órgano Interno de Control, misma que hasta la fecha desconocemos si ha tenido algún avance.  Pedimos apoyo y previsiones para no estar más en contacto con el agresor. Estábamos dispuestas a esperar el proceso interno. Sin embargo, Arturo Zárate, apoyado por otros miembros del equipo que conforman el área de Comunicación y Proyectos, comenzó a hostigarnos laboralmente con medidas administrativas, limitando nuestra participación o con presiones de horario.  Las secuelas en nosotras eran evidentes: depresión, enfermedades nerviosas, incluso divorcio en uno de los casos.  Apelamos a la sensibilidad de la CNDH, que es la encargada de velar por la protección y defensa de los derechos humanos en nuestro país y sólo encontramos apatía. La simulación de una institución que dice luchar por la defensa de los grupos en situación de vulnerabilidad se hizo patente.

El pasado 31 de marzo, ante la falta de apoyo, nos vimos orilladas a renunciar porque la situación fue insostenible. Posteriormente decidimos acudir a las instancias legales a fin de llevar este proceso a sus últimas consecuencias y buscar la justicia ante este abuso. Sabemos que no es suficiente y que necesitamos seguir alzando la voz, todas juntas, para terminar con la impunidad en este tipo de casos. Es indispensable exigir cuentas a las autoridades para que no que no se diluya su compromiso, para que ésta no sea una más de las investigaciones fallidas o perdidas. Por eso nos permitimos pedir su apoyo y su solidaridad, convencidas de que estos abusos tiene que erradicarse, de que debemos seguir cuestionando el actuar de las instituciones… de que tenemos un compromiso con aquellas que guardan silencio, con las que son niñas o con aquellas que están por nacer. Queremos un México sin violencia para las mujeres, un país sin simulación.

Atentamente

Las afectadas

(Acudir a nuestra vocera: periodista Sara Lovera saralovera@yahoo.com.mx)

De la revolución francesa a la primavera árabe

La inmolación del joven Mohamed Bouazizi debido al abuso policial fue la chispa que originó la llamarada revolucionaria en Túnez y que luego prosiguió en varios países árabes. La rabia, la indignación, el hartazgo, el cansancio, el dolor de ver el incremento de las desigualdades, provocó que la gente de a pie sintiera como bofetadas cada vez que la gente con poder les pedía comprensión y grandes sacrificios sin que su opulenta vida se mermaba en lo más mínimo, cada vez que no hacían nada ante casos de injusticia como el de Mohamed, a quien la policía le robó, chantajeó y hasta maltrató. Un día él no pudo soportarlo más y se inmoló a lo bonzo. El 4 de enero del 2011 fallecía en un hospital.

La muerte de Mohamed fue un duro pesar para la ciudadanía tunecina, era el golpe más hondo que recibía después de tantas injusticias. No se podían permitir más bofetadas, más humillaciones. Hombres y mujeres salieron a las calles, llevando su dolor, su indignación  y sus ganas de cambio.  Hombres y mujeres de todas las condiciones, con estudios universitarios o sin ellos, de clases pudientes o bajas, de zonas rurales y urbanas, del arte, de la economía, amantes de las redes sociales y del blog, etc. Todas las personas se olvidaron de las diferencias y se unieron ante la opresión.

La imagen de manifestaciones multitudinarias de gente cantando consignas, llevando carteles, se repitió en otros países, como en Egipto, Yemen, Libia o  Marruecos, donde las personas por fin dejaron atrás el miedo, y salían a  defender sus derechos, querían una sociedad más justa, no solo porque su presente se los exigía sino porque su futuro se los demandaba.

Estos mismos sentimientos son los que invadieron las calles francesas en 1789 cuando la gente no podía seguir soportando tanta humillación, tanta injusticia, tanta hambre mientras la monarquía seguía disfrutando de lujos y privilegios. Hombres y mujeres salieron a las calles para pedir un cambio de régimen. No más privilegios para unos pocos, no más abusos para la mayoría, no más leyes que lo justifiquen. Todo el mundo sabe como terminó esa historia. La monarquía quedó obsoleta y la República llegó a Francia. Se escribió la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, donde tres máximas se hicieron presentes:  igualdad, fraternidad y libertad.

Lo que pocos saben es que la revolución francesa no fue un progreso para todas las personas. Con fraternidad se referían a hermanos; la igualdad solo era entre esos hermanos y la libertad exclusiva para el ciudadano. Todo en masculino. Si bien las mujeres estuvieron en la revolución, salieron a las calles y pelearon por ese cambio de régimen, cuando llegó el momento de crear la nueva sociedad las dejaron fuera. Olympe de Gauge, escritora, dramaturga y abolicionista de la esclavitud, escribió en 1871 la declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana, donde cambió la palabra hombre por mujer para dejar en evidencia que las mujeres también eran merecedoras de los mismos derechos. Esa acción le costó ser llevada a la guillotina.

Para J.J. Rousseau, el papel de la mujer en la nueva República era el ser la guardiana de la moral del nuevo ciudadano. Ellas eran relegadas al espacio privado mientras a los hombres se les confirmaba  como dueños del espacio público. Para Rousseau la mujer era la eterna menor de edad que necesitaba tutela de un hombre, ya sea del padre o esposo.  “Por ley natural, las mujeres, tanto por si como por sus hijos, están a merced de los hombres”, incluye en su libro V del Emilio.

La idea de que el varón es ciudadano y jefe de familia no solo se dio en la revolución francesa. Dentro de revoluciones anarquistas, comunistas y socialistas, hubo mujeres que exigieron que antes que derribar las desigualdades de clase había que derribar las desigualdades de género, donde los hombres gozaban de derechos y las mujeres eran discriminadas. De lo contrario, no sería una revolución ni una lucha real para la igualdad de todas las personas. ¿Cómo podríamos llamarlo un cambio cuando se mantiene la desigualdad por sexo? ¿Cuándo se usa el discurso de la complementariedad o de la debilidad del segundo sexo para someter a las mujeres?

Cuando vemos las revoluciones en los países árabes, vemos a mujeres que están luchando junto con sus pares para instaurar una democracia, reivindican las libertades políticas, sociales y demandas mejoras económicas y laborales. Son pisoteadas, denigradas, humilladas y golpeadas como se pudo ver en un video de las manifestaciones de mediados de diciembre en Egipto cuando unos militares no dudaron en dar patadas y desvestir a una joven mientras la arrastran por el suelo. ¿Acaso no se merecen los mismos derechos?

El poeta y ensayista sirio Ali Ahmad Said Esber, más conocido como Adonis, dentro de sus diez tesis sobre las rebeliones árabes ya advierte en su sexta tesis que hay que acabar con las desigualdades existentes en la sociedad árabe a través de la liberación de la mujer. De lo contrario,  “¿Qué sentido o valor tiene el cambio en la sociedad si no va esencialmente unido a la liberación de la mujer de todas las cadenas que se le imponen? ¿Qué sentido tiene la propia sociedad si la mujer no es libre dentro de ella igual que el hombre, y en todos los campos y niveles?”, se pregunta en un artículo publicado por El País.

En la historia muchas veces la religión ha estado ligada al poder y aún en muchos países todavía se sigue malinterpretando la democracia porque se deja a una sola religión estar en el poder.  El pasado 23 de octubre, Ennahda, la formación islamista de Túnez, obtuvo nada menos que un 41,5% en las elecciones a la Asamblea Constituyente encargada de redactar la nueva Constitución. En Marruecos,  el pasado 25 de noviembre, los islamistas del Partido Justicia y Desarrollo (PJD) ganaron las elecciones legislativas. En Egipto todo indica que el partido de La Libertad y la Justicia (PLJ), brazo político de los Hermanos Musulmanes, habría ganado las elecciones.

Tras la revolución llegan al poder partidos que se consideran democráticos, aunque habrá que hacer pactos. Pero si ha luchado por una  democracia habrá que preguntarse si se contará con las mujeres. ¿Se las llamará para formar el gobierno de cambio? ¿Ocuparán carteras de peso como economía o relaciones exteriores? ¿Cómo quedarán reflejadas en las nuevas constituciones? ¿Se garantizará una igualdad real y efectiva?  ¿o se las mandará a casa como hizo Rouseau?

La Revolución francesa marcó un hito en la historia, aunque no podemos decir que fuera un hito para la igualdad. Tal vez Rousseau pretendiera defender la causa de la humanidad pero su ideología patriarcal lo llevó a promover la desigualdad. Esperemos que la historia no se repita y que lo que sucedió hace unos cuantos siglos en Occidente no se repita ahora en Oriente. Las revoluciones para que generen un verdadero cambio y traigan igualdad tienen que contar con la protección de derechos. Si los hombres tienen derecho a decidir sobre que ropa ponerse, que estudiar, que trabajo realizar, a que puesto acceder, cuando casarse, cuando ser padre, a qué hora llegan a esa, qué hobby practican y a vivir de sus ingresos sin depender de nadie; las mujeres también tienen que tener esos mismos derechos; y no hay excusa biológica, política ni religiosa que sea válida para negársela.  Como decían las pancartas en Madrid cuando salieron las personas indignadas a protestar:  “la revolución será feminista o no será”. Porque no puede existir una primavera árabe sino hay una primavera para los derechos de las mujeres.

Jeanette Mauricio
Periodista, experta en género
Integrante de la RIMPYC-Red Madrid