Archivo de la etiqueta: Mujeres del mundo

Dos trabajadoras de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México denuncian acoso sexual

Desde la Red Madrid respaldamos y pedimos apoyo para las dos compañeras periodistas que trabajan en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de México, que se han atrevido a denunciar la situación de acoso sexual y laboral que están viviendo. Esta es la carta escrita por las propias afectadas  ¡Denuncia y difunde!

CARTA DE PETICION DE APOYO

A LAS ORGANIZACIONES DE LUCHA,

A LAS COMUNICADORAS Y COMUNICADORES

A LA SOCIEDAD EN GENERA

P r e s e n t e

Por este medio, solicitamos su apoyo para la búsqueda de justicia ante el caso de hostigamiento sexual y laboral que sufrimos dentro de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).Somos dos mujeres profesionistas que tuvimos un desempeño intachable como trabajadoras del área de comunicación social del Organismo nacional. Desde que entramos a laborar allí, una dos años y otra un año 4 meses, fuimos víctimas de las conductas reprobables del Coordinador General de Comunicación y Proyectos, el Lic. Jorge Arturo Zárate Vite.

Como ocurre frecuentemente en estos casos, al principio fue difícil enfrentar la situación y asumir nuestro papel de víctimas. Agotamos la vía del diálogo, inútilmente creímos que el Coordinador dejaría de lado esos comportamientos. Afortunadamente, el momento de valor llegó y decidimos unirnos y denunciar. Nos reunimos con el Primer Visitador General, el Dr. Luis García López Guerrero y tratamos de hablar con Raúl Plascencia Villanueva, presidente de la institución, pero éste último se negó a recibirnos. Fuimos revictimizadas por nuestras propias autoridades.

Fue entonces que levantamos una queja ante el Órgano Interno de Control, misma que hasta la fecha desconocemos si ha tenido algún avance.  Pedimos apoyo y previsiones para no estar más en contacto con el agresor. Estábamos dispuestas a esperar el proceso interno. Sin embargo, Arturo Zárate, apoyado por otros miembros del equipo que conforman el área de Comunicación y Proyectos, comenzó a hostigarnos laboralmente con medidas administrativas, limitando nuestra participación o con presiones de horario.  Las secuelas en nosotras eran evidentes: depresión, enfermedades nerviosas, incluso divorcio en uno de los casos.  Apelamos a la sensibilidad de la CNDH, que es la encargada de velar por la protección y defensa de los derechos humanos en nuestro país y sólo encontramos apatía. La simulación de una institución que dice luchar por la defensa de los grupos en situación de vulnerabilidad se hizo patente.

El pasado 31 de marzo, ante la falta de apoyo, nos vimos orilladas a renunciar porque la situación fue insostenible. Posteriormente decidimos acudir a las instancias legales a fin de llevar este proceso a sus últimas consecuencias y buscar la justicia ante este abuso. Sabemos que no es suficiente y que necesitamos seguir alzando la voz, todas juntas, para terminar con la impunidad en este tipo de casos. Es indispensable exigir cuentas a las autoridades para que no que no se diluya su compromiso, para que ésta no sea una más de las investigaciones fallidas o perdidas. Por eso nos permitimos pedir su apoyo y su solidaridad, convencidas de que estos abusos tiene que erradicarse, de que debemos seguir cuestionando el actuar de las instituciones… de que tenemos un compromiso con aquellas que guardan silencio, con las que son niñas o con aquellas que están por nacer. Queremos un México sin violencia para las mujeres, un país sin simulación.

Atentamente

Las afectadas

(Acudir a nuestra vocera: periodista Sara Lovera saralovera@yahoo.com.mx)

Anuncios

De la revolución francesa a la primavera árabe

La inmolación del joven Mohamed Bouazizi debido al abuso policial fue la chispa que originó la llamarada revolucionaria en Túnez y que luego prosiguió en varios países árabes. La rabia, la indignación, el hartazgo, el cansancio, el dolor de ver el incremento de las desigualdades, provocó que la gente de a pie sintiera como bofetadas cada vez que la gente con poder les pedía comprensión y grandes sacrificios sin que su opulenta vida se mermaba en lo más mínimo, cada vez que no hacían nada ante casos de injusticia como el de Mohamed, a quien la policía le robó, chantajeó y hasta maltrató. Un día él no pudo soportarlo más y se inmoló a lo bonzo. El 4 de enero del 2011 fallecía en un hospital.

La muerte de Mohamed fue un duro pesar para la ciudadanía tunecina, era el golpe más hondo que recibía después de tantas injusticias. No se podían permitir más bofetadas, más humillaciones. Hombres y mujeres salieron a las calles, llevando su dolor, su indignación  y sus ganas de cambio.  Hombres y mujeres de todas las condiciones, con estudios universitarios o sin ellos, de clases pudientes o bajas, de zonas rurales y urbanas, del arte, de la economía, amantes de las redes sociales y del blog, etc. Todas las personas se olvidaron de las diferencias y se unieron ante la opresión.

La imagen de manifestaciones multitudinarias de gente cantando consignas, llevando carteles, se repitió en otros países, como en Egipto, Yemen, Libia o  Marruecos, donde las personas por fin dejaron atrás el miedo, y salían a  defender sus derechos, querían una sociedad más justa, no solo porque su presente se los exigía sino porque su futuro se los demandaba.

Estos mismos sentimientos son los que invadieron las calles francesas en 1789 cuando la gente no podía seguir soportando tanta humillación, tanta injusticia, tanta hambre mientras la monarquía seguía disfrutando de lujos y privilegios. Hombres y mujeres salieron a las calles para pedir un cambio de régimen. No más privilegios para unos pocos, no más abusos para la mayoría, no más leyes que lo justifiquen. Todo el mundo sabe como terminó esa historia. La monarquía quedó obsoleta y la República llegó a Francia. Se escribió la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, donde tres máximas se hicieron presentes:  igualdad, fraternidad y libertad.

Lo que pocos saben es que la revolución francesa no fue un progreso para todas las personas. Con fraternidad se referían a hermanos; la igualdad solo era entre esos hermanos y la libertad exclusiva para el ciudadano. Todo en masculino. Si bien las mujeres estuvieron en la revolución, salieron a las calles y pelearon por ese cambio de régimen, cuando llegó el momento de crear la nueva sociedad las dejaron fuera. Olympe de Gauge, escritora, dramaturga y abolicionista de la esclavitud, escribió en 1871 la declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana, donde cambió la palabra hombre por mujer para dejar en evidencia que las mujeres también eran merecedoras de los mismos derechos. Esa acción le costó ser llevada a la guillotina.

Para J.J. Rousseau, el papel de la mujer en la nueva República era el ser la guardiana de la moral del nuevo ciudadano. Ellas eran relegadas al espacio privado mientras a los hombres se les confirmaba  como dueños del espacio público. Para Rousseau la mujer era la eterna menor de edad que necesitaba tutela de un hombre, ya sea del padre o esposo.  “Por ley natural, las mujeres, tanto por si como por sus hijos, están a merced de los hombres”, incluye en su libro V del Emilio.

La idea de que el varón es ciudadano y jefe de familia no solo se dio en la revolución francesa. Dentro de revoluciones anarquistas, comunistas y socialistas, hubo mujeres que exigieron que antes que derribar las desigualdades de clase había que derribar las desigualdades de género, donde los hombres gozaban de derechos y las mujeres eran discriminadas. De lo contrario, no sería una revolución ni una lucha real para la igualdad de todas las personas. ¿Cómo podríamos llamarlo un cambio cuando se mantiene la desigualdad por sexo? ¿Cuándo se usa el discurso de la complementariedad o de la debilidad del segundo sexo para someter a las mujeres?

Cuando vemos las revoluciones en los países árabes, vemos a mujeres que están luchando junto con sus pares para instaurar una democracia, reivindican las libertades políticas, sociales y demandas mejoras económicas y laborales. Son pisoteadas, denigradas, humilladas y golpeadas como se pudo ver en un video de las manifestaciones de mediados de diciembre en Egipto cuando unos militares no dudaron en dar patadas y desvestir a una joven mientras la arrastran por el suelo. ¿Acaso no se merecen los mismos derechos?

El poeta y ensayista sirio Ali Ahmad Said Esber, más conocido como Adonis, dentro de sus diez tesis sobre las rebeliones árabes ya advierte en su sexta tesis que hay que acabar con las desigualdades existentes en la sociedad árabe a través de la liberación de la mujer. De lo contrario,  “¿Qué sentido o valor tiene el cambio en la sociedad si no va esencialmente unido a la liberación de la mujer de todas las cadenas que se le imponen? ¿Qué sentido tiene la propia sociedad si la mujer no es libre dentro de ella igual que el hombre, y en todos los campos y niveles?”, se pregunta en un artículo publicado por El País.

En la historia muchas veces la religión ha estado ligada al poder y aún en muchos países todavía se sigue malinterpretando la democracia porque se deja a una sola religión estar en el poder.  El pasado 23 de octubre, Ennahda, la formación islamista de Túnez, obtuvo nada menos que un 41,5% en las elecciones a la Asamblea Constituyente encargada de redactar la nueva Constitución. En Marruecos,  el pasado 25 de noviembre, los islamistas del Partido Justicia y Desarrollo (PJD) ganaron las elecciones legislativas. En Egipto todo indica que el partido de La Libertad y la Justicia (PLJ), brazo político de los Hermanos Musulmanes, habría ganado las elecciones.

Tras la revolución llegan al poder partidos que se consideran democráticos, aunque habrá que hacer pactos. Pero si ha luchado por una  democracia habrá que preguntarse si se contará con las mujeres. ¿Se las llamará para formar el gobierno de cambio? ¿Ocuparán carteras de peso como economía o relaciones exteriores? ¿Cómo quedarán reflejadas en las nuevas constituciones? ¿Se garantizará una igualdad real y efectiva?  ¿o se las mandará a casa como hizo Rouseau?

La Revolución francesa marcó un hito en la historia, aunque no podemos decir que fuera un hito para la igualdad. Tal vez Rousseau pretendiera defender la causa de la humanidad pero su ideología patriarcal lo llevó a promover la desigualdad. Esperemos que la historia no se repita y que lo que sucedió hace unos cuantos siglos en Occidente no se repita ahora en Oriente. Las revoluciones para que generen un verdadero cambio y traigan igualdad tienen que contar con la protección de derechos. Si los hombres tienen derecho a decidir sobre que ropa ponerse, que estudiar, que trabajo realizar, a que puesto acceder, cuando casarse, cuando ser padre, a qué hora llegan a esa, qué hobby practican y a vivir de sus ingresos sin depender de nadie; las mujeres también tienen que tener esos mismos derechos; y no hay excusa biológica, política ni religiosa que sea válida para negársela.  Como decían las pancartas en Madrid cuando salieron las personas indignadas a protestar:  “la revolución será feminista o no será”. Porque no puede existir una primavera árabe sino hay una primavera para los derechos de las mujeres.

Jeanette Mauricio
Periodista, experta en género
Integrante de la RIMPYC-Red Madrid

De Tahrir a Ópera

En la Plaza de Ópera, sentadas en el suelo con mantas moradas, para apropiarnos de la Plaza y retrotraernos a otra revolucionaria, Tahrir en Egipto, nos encontramos personas para escuchar a Yara Sallam, en el coloquio que mantendrá, acompañada por té y cuentacuentos feministas, junto a Yolanda Iglesias (Asamblea Feminista de Madrid), Susana Albarrán (RVK) y la coordinadora de la campaña Tu Voz Cuenta, que es quien organiza el acto, así como otras dos compañeras que nos traducirán del inglés al castellano, y viceversa. Sigue leyendo

La lucha de las mujeres kichwas en la realidad ecuatoriana

La ONGD Paz y Desarrollo mostrará en los próximos días, a través de la exposición fotográfica “Antiguos sueños de Mujeres Kichwas”, la lucha de las mujeres indígenas en la realidad ecuatoriana. La muestra es un reflejo claro del esfuerzo de estas mujeres en ámbitos como el de la salud, la producción o la organización social de sus comunidades. La exposición fue realizada a través de los ojos de las verdaderas protagonistas de esta lucha por el desarrollo, dando a conocer a la sociedad española la realidad de las comunidades indígenas de la Amazonía Ecuatoriana, así como el proceso de empoderamiento que llevan a cabo las mujeres de los cantones de Loreto y Tena (provincias de Orellana y Napo) en los ámbitos sanitarios, reproductivos, formativos y de organización social, preservando su identidad y cosmovisión del mundo y de la vida.

Las 26 imágenes que componen la muestra del fotógrafo paraguayo Luis Vera acercan momentos de la vida cotidiana de las mujeres kichwas invisibililizadas dentro de su comunidad, aún llevando el peso como productoras en el campo, sustentadoras de la vida doméstica y familiar, y activo fundamental para la salud comunitaria. Las mujeres asumen, soportan y cargan con más dificultades que los hombres dentro de su comunidad, a la que vez que se ven desfavorecidas en temas como la educación, siendo la mayoría de ellas analfabetas. Las fotografías dejan una puerta abierta al espectador para que conozca la vida cotidiana de estas mujeres de la Amazonía Ecuatoriana.

La ONGD Paz y Desarrollo, que impulsa la exposición, participa desde el año 2006 en un Convenio de Cooperación al Desarrollo financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) en Ecuador para lograr que las mujeres indígenas de la Amazonía Ecuatoriana fortalezcan su posición en la comunidad a través de la recuperación y potenciación de las prácticas y tradiciones ancestrales. En este Convenio de Cooperación intervienen organizaciones indígenas, Organismos Gubernamentales y no Gubernamentales que luchan por mejorar la situación de las comunidades kichwas. El acceso a las necesidades básicas y educativas, la creación de alternativas económicas sostenibles con el medio rural, así como el fortalecimiento institucional de las poblaciones han sido las propuestas de desarrollo que forman parte de este Convenio de Cooperación en Ecuador.

La muestra se puede visitar desde el 17 al 28 de marzo en Casa de América, C/ Paseo de Recoletos, 2 Madrid (Horario de apertura: Lunes a sábado de 11 a 20h, Domingos y festivos de 11 a 15h).

Paz y Desarrollo ONGD

Paz y Desarrollo es una organización no gubernamental para el desarrollo que contribuye a mejorar las condiciones de vida de las comunidades en los países empobrecidos. Realiza su trabajo mediante una cooperación participativa, con especial atención en la igualdad entre hombres y mujeres; esto es, la inserción de las mujeres en el desarrollo de su propia comunidad en condiciones de igualdad y respeto.

El fin de Paz y Desarrollo es promover cambios sociales a través de la mejora de la salud, la educación, las infraestructuras básicas, la defensa de la infancia, el empoderamiento de las mujeres con la intención de que poco a poco se reduzcan las desigualdades que impiden unas relaciones de justicia y equidad, así como un desarrollo pleno y equitativo.

Fuente: CONGDE

Cristina

En lucha contra la violencia hacia las mujeres indígenas

Chiapas, México

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMPDH), Colectivo de Mujeres de San Cristóbal (COLEM), el Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas, y el Comité Pro-Reparaciones para las Hermanas González de Chiapas se han pronunciado para apoyar la lucha de las hermanas González.

Las hermanas González son tres mujeres indígenas tzeltales que fueron violadas por miembros del ejército mexicano en 1994 en uno los tantos retenes militares ubicados en Chiapas en esa época. Desde ese tiempo hasta hoy, junio de 2009, 15 años después, han librado una lucha legal por castigar a los culpables así como exigir el cumplimiento de las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos.

En el  informe de esta  comisión, publicado el 4 de abril de 2001,  se solicita investigar de manera completa, imparcial y efectiva a los autores de las violaciones, así como indemnizar a las hermanas González y su madre.

El pasado 21 de mayo se celebraron las tres últimas diligencias pendientes, por lo que se está –dicen las organizaciones- en un momento crucial para presionar al gobierno mexicano desde las organizaciones civiles para que se cumplan las recomendaciones emitidas por la Comisión Interamericana de investigar y sancionar a los responsables y de reparar el daño a las víctimas.

Las organizaciones civiles piden apoyo para las hermanas González enviando un fax a cuatro organismos del gobierno mexicano y al secretario ejecutivo de la CIDH y t también mediante el envío de una carta dirigida a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para presionar su vigilancia ya que es la encargada de monitorear el cumplimiento de la recomendación emitida al Estado Mexicano con respecto a este caso. Para más información y/o firmar pincha en el sitio web: https://hermanasgonzalez.org/petition/es/ o solicitándola al correo electrónico comite@hermanasgonzalez.org

Susana

Libertad para Laura Bugalho, activista transexual por los derechos migrantes

(Vía Acera del Frente)

CONCENTRACIÓN “CONTRA LA CRIMINALIZACIÓN DEL APOYO A PERSONAS MIGRANTES”

Libertad sin cargos para Laura Bugalho,

activistas transexual por los derechos migrantes

DOMINGO 31 DE MAYO DE 2009, 20 horas

C/ HERNÁN CORTÉS Nº 9 (frente a las sede del PSOE). Metro: Chueca

Convoca: La Acera del Frente

Ver noticia en la web de Stonewall:

http://stonewall-aragon.blogspot.com/

Libertad sin cargos de Laura Bugalho!

Defender a las personas migrantes no es delito!
Libertad sin cargos de Laura Bugalho!

Estamos perplejas e indignadas. El pasado martes 26 de mayo de 2009 la policía detenía a Laura Bugalho, sindicalista y activista trans, fundadora e integrante de Transgaliza. La cosa es seria. Han confiscado documentos y ordenadores, tanto en su trabajo como en su casa. La acusan de un supuesto delito de ‘falsedad documental’ en alguna de las tramitaciónes desinteresadas de papeles a personas migrantes. El miércoles 27 medio millar de personas se concentraba en Compostela exigiendo su libertad, el jueves 28 ha tenido lugar una nueva concentración delante de los juzgados de Fontinhas en Compostela.
Sigue leyendo

Mujeres y religión

La celebración de la Semana Santa nos puede servir para reflexionar sobre el papel de las mujeres en las distintas confesiones religiosas, desde dentro y desde fuera. Como base para el debate puede servir la lectura de este reportaje que ha publicado El País y que a mi, personalmente, me ha parecido muy interesante. Explica ampliamente la situación de las mujeres en religiones distintas. En algunos casos, el sistema político y el religioso van abiertamente de la mano, en otros, ocurre lo mismo pero sin que se declare públicamente.

Teresa

Sometidas en el nombre de Dios

El tratamiento de la mujer en las Iglesias va desde la ordenación a la violación de derechos – Tras la discriminación está el control de su sexualidad – La falta de vocaciones puede impulsar el cambio

M. Á. SÁNCHEZ-VALLEJO 10/04/2009

Si la mujer es la mitad del cielo, como dicen en China, aquí, en la Tierra, el protagonismo femenino en el ámbito de las religiones oscila entre el infierno de las teocracias -la de los talibanes en Afganistán, por ejemplo-, el paraíso de algunas Iglesias protestantes, que permiten la ordenación de ministras, y el limbo en que se encuentran en la mayoría de confesiones: sin papel, supeditadas o relegadas a un oscuro tercer plano, cuando no víctimas de violaciones cometidas en nombre de algún dogma. Si la paridad en Occidente avanza con la ayuda de leyes, plantear siquiera una justa correspondencia con los varones en la mayoría de religiones del mundo supone aún una utopía. Sólo unas pocas confesiones minoritarias, de creación o implantación recientes, conceden a la mujer un papel algo más que testimonial. Son casos contados.

La reciente cumbre de la Alianza Atlántica dio la última voz de alarma al respecto. El nuevo código de familia chií adoptado por el Parlamento de Kabul (Afganistán) supone una condena para las mujeres de la etnia hazara, la mayoritaria de esa confesión. El documento da luz verde a la violación dentro del matrimonio y consagra la absoluta tutela del varón sobre la mujer. Nada de libertad de movimientos, ni derecho a la educación y la salud sin el control omnímodo del hombre. Pero no es necesario ir tan lejos: los matrimonios concertados -en el Islam o el hinduismo-, los códigos que prescriben una determinada vestimenta y conducta y, en el peor de los casos, los horribles crímenes de honor son rémoras que no sólo discriminan, sino que convierten a las mujeres en víctimas de confesiones que no las contemplan como sujetos de derecho, sino como una posesión del varón.

¿Son machistas las religiones? ¿Son todas ellas discriminatorias hacia las mujeres? “No hay ninguna sociedad en la que las mujeres hayan tenido dignidad ni derechos fundamentales. De la misma manera, no conocemos ninguna religión que no discrimine. Las religiones nunca contradicen a sus sociedades”, afirma Amelia Valcárcel, catedrática de Filosofía Moral y Política de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).

Sigue leyendo